"De acuerdo con los jóvenes investigadores Francisco Javier García y Honorio Neri Meléndez, colaboradores del estudio sobre los efectos del arsénico en muestras poblacionales tomadas actualmente en Torreón, Viesca, Matamoros, Francisco I Madero y San Pedro, existen diversos mecanismos para el tratamiento del agua contaminada con el elemento.
Algunas de las cuales explican que se han introducido con éxito en comunidades como Batopilas.
Explican que uno de los principales métodos emplea membranas o filtros que atrapan al elemento.
Por lo que junto con el titular del proyecto, Mario Alberto Rivera Guillén, docente e investigador de la facultad de Medicina, esperan que al terminar el estudio sobre la forma en que las poblaciones metabolizan el arsénico, los resultados puedan ser considerados por las autoridades en materia ambiental para que se tomen las medidas pertinentes.
Sin embargo admiten que el método resulta caro, ya que se requiere de equipo especializado y personal que sea capacitado para su manejo.
Detallan que en el ejido Batopilas, que es una de las comunidades con más altos índices de arsénico en la Comarca, ya se tomaron medidas contra la problemática.
Comparte que fue instalada una planta de purificación, además de que cuentan equipo y personas capacitadas para emplearlo, por lo que la problemática aparentemente está controlada.
No obstante, es una de las comunidades donde los investigadores realizan los estudios de sangre y orina de los habitantes del lugar.
El esfuerzo de la compra de equipo de parte del gobierno resulta necesario ya que el arsénico es un cancerigeno catalogado por la Agencia de Internacional para la Investigación del Cáncer. Dicho organismo se encargada de definir el grado en que puede generar cáncer un compuesto químico, según explica el investigador Mario Alberto Rivera Guillén.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, no existe terapia contra el envenenamiento por arsénico en el agua potable."
Fonte: Milenio Online